El problema más común que afecta el movimiento del actuador es el atasco mecánico causado por el desgaste de los componentes principales y la intrusión de impurezas, lo que representa más del 60% de todas las fallas de movimiento del actuador.
Específicamente, este tipo de problema es particularmente prominente en entornos industriales complejos como aquellos con polvo, altas temperaturas y medios corrosivos: por ejemplo, el polvo en el entorno de producción puede invadir el interior del actuador, incrustarse en el labio de sellado y acumularse en la guía, acelerando el desgaste de los componentes de sellado, al tiempo que causa atascos en el movimiento del actuador y fallas de posicionamiento; los entornos de alta temperatura también pueden ir acompañados de problemas como la atenuación elástica del resorte, lo que afecta aún más el funcionamiento normal del actuador. Además, el envejecimiento de los componentes internos (como la rotura de los dientes de los engranajes y el daño de los rodamientos) y los problemas de montaje (como el cableado suelto) también son factores inductores importantes, pero el núcleo sigue siendo el atasco mecánico causado por "desgaste de componentes + intrusión de impurezas" como el más común.

